Arte Concreto (1945-55)

Constructivismo

Luego de abandonar sus estudios en la Escuela de Bellas Artes por juzgarla anticuada y académica, Alfredo Hlito se acerca a los artistas de la revista Arturo, propulsores del lenguaje no-figurativo. Joaquín Torres-García (Montevideo, 1874-1949) participó de la revista y fue una figura protagónica para los jóvenes porteños que querían romper con las tendencias del arte tradicional en los años cuarenta. El Universalismo Constructivo del maestro uruguayo se nutría del aporte de los europeos Piet Mondrian y Wassily Kandinsky, de Georges Vantongerloo y el grupo Cercle et Carré (Círculo y Cuadrado). Sus obras constructivas, con colores primarios, fueron una inspiración para Hlito, quien en una entrevista señaló: “En ese momento [1945] Torres-García representaba en Buenos Aires la única forma de acceder a la pintura abstracta constructivista”.

Arte Concreto

Con la publicación del único número de la revista Arturo en 1944 nace el primer movimiento de arte abstracto en la Argentina. Un arte que inventa y se opone a los símbolos y al automatismo que predicaban sus contemporáneos los surrealistas. La pintura se aleja de la representación; es autónoma, concreta, en tanto que no reproduce ni copia objetos. Las formas no tienen otra significación más que la visible: líneas, puntos y colores que se desenvuelven sobre el plano. Una estética de orden matemático, racional, parecía ser lo más apropiado para estos artistas en lucha por la vigencia del proyecto moderno. En el contexto de la reconstrucción que siguió a la posguerra, se adhirieron al humanismo revolucionario socialista.

Asociación Arte Concreto-Invención y el Grupo de Artistas Modernos de la Argentina (1945-55)

En 1945 se conformó la Asociación Arte Concreto-Invención. En la primera muestra que realizan en el salón Peuser de Buenos Aires, en 1946, lanzan el Manifiesto Invencionista para la pintura concreta, la nueva escultura, la arquitectura, la poesía y la música:

“La era artística de la ficción representativa toca su fin. El hombre se torna de más en más insensible a las imágenes ilusorias. Es decir, progresa en el sentido de su integración en el mundo… No más arte como soporte de la diferencia. Por un arte que sirva, desde su propia esfera, a la nueva comunión que se yergue en el mundo (…) Por el júbilo inventivo. Contra la nefasta polilla existencialista o romántica. Contra los subpoetas de la pequeña llaga y del pequeño drama íntimo. Contra todo arte de élites. Por un arte colectivo (…) NI BUSCAR NI ENCONTRAR: INVENTAR.”

 

Firmantes: Edgar Bayley, Antonio Caraduje, Simón Contreras, Manuel O. Espinosa, Claudio Girola, Alfredo Hlito, Enio Iommi, Rafael Lozza, Raúl Lozza, R. V. D. Lozza, Tomás Maldonado, Alberto Molenberg, Primaldo Mónaco, Óscar Núñez, Lidy Prati y Jorge Sousa.

 

La Asociación Arte Concreto-Invención (AACI) se deshizo en 1949 y varios de sus artistas se reagruparon. En 1952, el poeta Aldo Pellegrini reunió a Alfredo Hlito, Tomás Maldonado, Lidy Prati, Enio Iommi y Claudio Girola (ex AACI)) y a otro grupo de independientes conformado por José Antonio Fernández-Muro, Sarah Grilo, Miguel Ocampo y Hans Aebi. Se denominaron Grupo de Artistas Modernos de la Argentina (GAMA) y representaban distintas visiones de la abstracción que habían superado la ortodoxia geométrica del arte concreto.