Buenos Aires (1974-93)
De regreso a Buenos Aires, Hlito comienza a desarrollar muchos de los temas que había esbozado en México. Las efigies adquieren formas cada vez más antropomorfas, se tornan curvas y conforman escenas. Retratos, paisajes y naturalezas muertas son parte del repertorio que la historia del arte brindó a Hlito, en una última etapa de su vida signada por los colores brillantes y un simbolismo distante y enigmático.